La semana pasada estaba hablando con un amigo y, así en confianza, me soltó:
"Oye, tío… yo siempre te lo he querido preguntar. ¿Tú exactamente a qué te dedicas?"
Y no es la primera vez que me lo dicen. De hecho, a mí mismo a veces también me cuesta
explicarlo. No porque sea especialmente complejo, sino porque hay bastante de
experimentación en lo que hago, bastante de prueba y error… y también bastante de
intuición, de imaginar cosas y ver si tienen sentido o no.
Pero en el fondo, si tuviera que responderle sin liarme demasiado, seguramente le diría
esto: que me dedico a montar proyectos.
Proyectos míos, que empiezo desde cero y voy desarrollando.
Y proyectos de clientes, donde entro para ayudar a construir o mejorar lo que ya
tienen.
Algunos empiezan como pruebas (evidentemente, las mías) y otros acaban convirtiéndose en
negocios de verdad. Y todo lo que voy aprendiendo en ese proceso es lo que luego utilizo
cuando trabajo con clientes.
Así que, resumiéndolo mucho, lo que hago es montar webs, hacer SEO, hacer marketing…
para mí y también para otros.